jueves, 2 de octubre de 2014

Rescatista Quilmeño

Crearon la primera ambulancia para caballos en el mundo

A los 70 años, Félix Grzesmailo, el inventor de la aparatología permanece activo en su servicio social de salvar a equinos en la vía pública
Su adoración por los animales, y la injusticia diaria en las arterias de Quilmes, lo llevó a Félix Grzesmailo, a establecer una herramienta móvil para rescatar a los equinos con dificultades. La misma fue inaugurada en el año 2000, y resulta especial para elevarlos, ya sea que se encuentren tirados sobre el asfalto por un accidente o por maltrato.
El vecino quilmeño, de 70 años, explicó que “la unidad cuenta con una linga y arneses para sujetar al animal cuando está caído en el piso: la idea fue mía, era imposible levantar a la fiera solo, entonces invertí plata, horas, para diseñar algo que sea útil. Vi hierros en el patio de mi casa y ahí comenzó esta aventura”, dijo Grzesmailo, que lleva rescatados más de cien caballos, los resguarda en su casa, los cuida hasta que estén sanos y luego los dona a alguien que los ame , como lo hizo él.
Fanático de su tarea solidaria, lo llaman a las dos de la mañana, carga todo y se va a donde sea. Vive para los equinos y hasta fue capaz de dejar a su pareja por ellos. A modo de anécdota contó: “Hace seis años estoy separado porque mi mujer me dijo: - “Los caballos o yo”- y con sonrisa pícara agregó: “¿Te queda alguna duda cuál fue mi respuesta? El cuadrúpedo no se queja, aún cuando los matan a palos, es el único animal que no llora ni grita, por eso los defiendo tanto.
Actualmente tiene algún inconveniente con los vecinos y mucho más con los carreros: contabilizó dieciséis amenazas de muerte, y tres tiros en la puerta de su casa, hecho que grafica el odio que le tienen por ser justo con los animales.
Comenta que anda armado, ya que prefiere antes de morir, matar.
Coraje, determinación y hasta un poco de locura son adjetivos que describen a éste hombre: “Hace más de cuarenta años que trabajo solo. Cuando comencé todos me tildaban de loco, nadie podía entender cómo los defendía tanto. Para mí, estos animales tienen que ser vistos como un símbolo. Todo lo que se hizo en el mundo fue gracias a ellos: seguridad, conquistas, educación. Hoy, mandamos un mensaje de texto, antes este llevaba la carta”, contó emocionado.

Félix, fue construyendo día a día su sueño, hasta convertirlo en realidad.

Félix Grzesmailo y su unidad de rescate

Por María Belén Marón


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